Las cosas que escribimos, ya han sido escritas antes, no importa el orden de las palabras sino la idea que las promueve. Porque las cosas que pensamos, o sentimos, existieron antes que nosotros. Todo ha sido ya imaginado, soñado, sentido y vivido con antelación a nuestros ojos.!Porque todos somos tanto, y tan poco!
Visité la explosión de Yoly Alonso por casualidad, o causalidad, que ahora viene siendo en mi vida lo más habitual. Y constaté que ella había pintado las cosas que yo he visto y me gustaron. Como me gustó ver en sus cuadros mis miradas al campo, un ramo de flores secas colgado en la pared de la casa de mi abuela, o de la suya, una escalera con flores moradas como sentidos golpes de un destino, y el pórtico del convento de Bonaval, tan bonito y deteriorado como cerca del río por donde fluye parte de mi sangre, discretamente camuflada en su fondo gris pizarra.
Di mi teléfono en el Centro Cultural para ponerme en contacto con ella, y quedamos para tener una cita a ciegas.
-Bueno, ¿Como eres? Le pregunté por teléfono.
-Tengo el pelo rizado y pelirrojo. ¿Y tú?
-Moreno, rizado también…
Nos encontramos al día siguiente y mantuvimos una agradable charla sin prisas, de esas que sólo se dan de vez en cuando. Aceptó mi propuesta: publicar fotos de sus obras junto a mis escritos, pero aún tengo que hacerlas, dijo.
Di mi teléfono en el Centro Cultural para ponerme en contacto con ella, y quedamos para tener una cita a ciegas.
-Bueno, ¿Como eres? Le pregunté por teléfono.
-Tengo el pelo rizado y pelirrojo. ¿Y tú?
-Moreno, rizado también…
Nos encontramos al día siguiente y mantuvimos una agradable charla sin prisas, de esas que sólo se dan de vez en cuando. Aceptó mi propuesta: publicar fotos de sus obras junto a mis escritos, pero aún tengo que hacerlas, dijo.
De ahora en adelante podréis disfrutar sus cuadros en este espacio, siempre que yo escriba de un tema relacionado. De momento, en la imagen de arriba está el que le he comprado.


.jpg)