jueves, 17 de abril de 2008

Cita a ciegas

Las cosas que escribimos, ya han sido escritas antes, no importa el orden de las palabras sino la idea que las promueve. Porque las cosas que pensamos, o sentimos, existieron antes que nosotros. Todo ha sido ya imaginado, soñado, sentido y vivido con antelación a nuestros ojos.
!Porque todos somos tanto, y tan poco!
Visité la explosión de Yoly Alonso por casualidad, o causalidad, que ahora viene siendo en mi vida lo más habitual. Y constaté que ella había pintado las cosas que yo he visto y me gustaron. Como me gustó ver en sus cuadros mis miradas al campo, un ramo de flores secas colgado en la pared de la casa de mi abuela, o de la suya, una escalera con flores moradas como sentidos golpes de un destino, y el pórtico del convento de Bonaval, tan bonito y deteriorado como cerca del río por donde fluye parte de mi sangre, discretamente camuflada en su fondo gris pizarra.
Di mi teléfono en el Centro Cultural para ponerme en contacto con ella, y quedamos para tener una cita a ciegas.
-Bueno, ¿Como eres? Le pregunté por teléfono.
-Tengo el pelo rizado y pelirrojo. ¿Y tú?
-Moreno, rizado también…
Nos encontramos al día siguiente y mantuvimos una agradable charla sin prisas, de esas que sólo se dan de vez en cuando. Aceptó mi propuesta: publicar fotos de sus obras junto a mis escritos, pero aún tengo que hacerlas, dijo.
De ahora en adelante podréis disfrutar sus cuadros en este espacio, siempre que yo escriba de un tema relacionado. De momento, en la imagen de arriba está el que le he comprado.

lunes, 7 de abril de 2008

Actriz por un día

No se oyó una mosca durante hora y cuarto. El público era incondicional y benévolo, como sólo los parientes y amigos pueden serlo. Nos íbamos presentando unos a otros. Poniendo y quitando el escaso el atrezo mientras los aplausos.
Daniela es la benjamina del grupo, hizo un texto sobre la infancia. Es algo tímida, pero divertida y espontánea. Capaz de compaginar sus exámenes de selectividad con los ensayos de esta primera experiencia teatral y la memorización de un escrito lleno de guiños humorísticos que no entendía al principio, porque cuando en España anunciaban aquellos juguetes y aquellos payasos salían en la tele a preguntar:
¿Cómo están ustedes?
Su madre aún no la había concebido en Perú.
La pronunciación de Belén Terrón y sus gestos son tan hermosos como su rostro y algunos detalles que no se ven pero se notan. Es bella por dentro y por fuera. Parecía una mujer africana declamando con acento mandinga “Sólo tres palabras.” Fue una artista trabajando en el aire telares y cerámicas mientras hablaba.

Belén Gutiérrez estuvo soberbia en uno de los papeles más difíciles. Es tenaz como ella sola. Desde octubre lleva acarreando la sábana antigua, blanca, que se va lavando mientras interpreta, desde el enamoramiento hasta el terrible e inesperado final, a una mujer maltratada. El último día vino a la muestra de teatro con una lavadora de cartón y corcho hecha por ella para que el público no tuviera que imaginársela en una silla de asiento rojo con patas negras. Vale mucho, por algo la dejaron para el final.

José Luis se presentó a la cita muy elegante y con el pelo recién cortado. Nos cogimos de la mano “amorosamente” como si los ojos de nuestra vida (su mujer y mi hijo, por citar sólo dos pares) no estuvieran mirando. Era una cena íntima que terminó cuando me negué, enérgica, a su descabellada proposición. Él hizo perfectamente de psicópata después en “Pirámides” y yo soy un imán de locos. Así que nuestra extraña pareja encajaba de alguna extraña manera.

Piedad fue por algo la primera en actuar. Es muy buena. Con un monedero en la mano hablaba de su obsesión por ella, de su dependencia y parecía que hablaba de un amor. Es una actriz dramática, puro nerviosismo y concentración previos. Como una profesional del juramento se comprometió muy en serio a no acercarse más a una máquina tragaperras. Qué bueno estuvo ese momento.

El texto de Paloma Pedrero lo tuve entre manos tres meses. Al final lo hizo Susi. Ella tiene tablas, aunque no sean exactas (canta y baila en otro grupo) y sabe improvisar y salir del paso como nadie. Estuvo muy graciosa. Se apoyaba en la mesa y en el papel para contar “su experiencia” durante un masaje terapéutico. Que ese apoyo para no olvidar un texto tan largo, trabajado en tan poco tiempo, quedase natural, sólo ella supo hacerlo.

Luis Hostalot, el actor responsable del grupo, presentó y despidió el acto. Al final, cuando subió al escenario dijo:
-Muy bien, eh, muy bien, chicos.

Hay que creerle porque cuando estuvimos mal también lo dijo. Es fácil recibir lo que da y difícil dar lo que exige. Empezamos veinte y quedamos siete. Seis tienen talento y mi saco de inseguridades, actriz por un día, estuvo entre ellos, sin más mérito que el de la resistencia, del si quiero puedo.
Les doy las gracias a tod@s por permitirme vivir ese momento.
Saludamos cogidos de las manos, aplaudieron y bajamos del escenario.


María Luisa estuvo entre el público y nos abrazamos en la puerta. Mucho, mucho más fácil que actuar fue decirle lo que siento por ella.


Carmen Orozco

jueves, 27 de marzo de 2008

Flor protesta



En la entrada de la biblioteca central de Torrejón de Ardoz hay flores rojas y amarillas. Se alza entre ellas una mata de pensamiento espontánea, como quien levanta un dedo para dar la opinión contraria.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Ideologías y símbolos


Es uno entre el millón de jóvenes que han votado por primera vez en las últimas elecciones generales del 2008. Colgó la guitarra para ver los debates electorales y tomó su secreta decisión. Aquel domingo, 9 de marzo, fue a ejercer su derecho acompañado de su hermana, cuatro años mayor. Dos Amores. Fue bonito verlos volver por el parque de los patos, un pulmón, una franja verde, entre nuestra casa y las urnas del colegio, conversando y riéndose, cada uno a su rollo. Nacieron el mismo mes, en julio, y por dos horas casi el mismo día, pero son tan distintos...
(Aunque en empezar a darme satisfacciones se están pareciendo mucho. Mario ha recibido una carta certificada con una felicitación y un cheque, no importa porqué. Pero dan ganas de enmarcarla. Es el símbolo de que por mucho que hayamos errado al educar a un hijo algo hemos hecho bien)

lunes, 24 de marzo de 2008

La pasión


A veces sobran luces, velas y flores para encontrar la esencia de las procesiones, cadenas, cruces y estandartes, mantillas negras y rosarios en manos de plañideras, bordados, dorados… es decir, casi todo. Prefiero ver el milagro del pan y los peces sobre un suelo de tierra seca, la resurrección de Lázaro, hermano de Marta y María, entre matojos, La Santa Cena en la plaza, o cualquier otra escena de la vida de Jesús interpretada por un pueblo. En Morata de Tajuña llevan XXII ediciones poniéndose de acuerdo, y eso sí que es un milagro. Los hombres se dejan crecer la barba y las mujeres caminan con sus hijas de la mano, vestidas con túnicas que han hecho ellas mismas. El pan es de verdad y huele a pan, la fruta de los puestos huele a fruta natural. Y saludamos al apóstol san Pedro (que se llama Modesto) al pasar. Con el grupo de teatro TALIA, Jesús ora en el huerto, junto a olivos verdaderos.
Cuatro horas de espectáculo declarado fiesta de interés turístico.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Croquetas para Irene

A Juan le dije que había heredado un imperio y se lo creyó. Porque soy muy rica. Pero la verdad es que todo empezó con las palabras de mi sobrina, primero dijo:
-¡Uum, pero si hay croquetas!
Luego dijo:
-Están muy buenas, tía.
Y por la tarde, al despedirse con un beso, añadió:
-Muy rico todo, pero lo mejor de la comida, las croquetas.
A un segundo plano pasaron el queso puro de oveja y el salmón ahumado del aperitivo, la sopa de marisco y el cochinillo asado. Yo ya sabía que me salían ricas, pero me reafirme con aquellas palabras de reconocimiento y empecé a invitarla cada vez que las hacía. Luego compré un trozo de tierra sin futuro y se me ocurrió lo del chiringuito, la gente venía al principio porque no había otra cosa para entretenerse alrededor. Y después el boca a boca trajo gente de otros sitios, y cuando quise darme cuenta tenía una chica rumana aprendiendo la receta conmigo en la cocina y otra en la barra atendiendo a los clientes. El negocio de pequeños kioscos se fue extendiendo como una mancha de aceite, y todos daban mucho trabajo y mucho dinero. Contraté cocineras, camareros, contables, asesores, y gente que se encargaba de contratar a gente hasta que al final tuvimos un restaurante en cada Centro Comercial. Yo ya no trabajo claro, y cuando Juan me preguntó como había conseguido vivir sin trabajar le dije:
-Es que he heredado un imperio, tío.

viernes, 7 de marzo de 2008

Paromités

Un día inventé un lenguaje propio de forma artesanal, hecho con retales del idioma. Como esas colchas de trozos de telas de colores, con cuadros, florecitas, o rayas, que dan un resultado sorprendente y homogéneo. Lo llamé paromités.
Víctor se interesó por él y me propuso que le tradujera un texto para hacer un corto, yo no tenía nada perder, más que el rato que me llevó hacerlo, y sólo ganaba mi nombre y apellidos en los créditos. El resultado de aquella osadía a tres bandas, porque la música la realizó Jesús Mallo, es éste: